Mujeres amantes del teatro !...y que se quieren tanto!
 
Por José Rafael Sosa - 11 de julio 2006
 

Sí el país todo tuviera consciencia de la importancia del teatro, uno de los primeros homenajes a rendir habría que hacerlo al grupo de mujeres que va vida a Las Máscaras, sueño real que pervive promoviendo las artes escénicas y que se luce este fin de semana y el próximo con "Nosotras que nos queremos tanto".

Cuatro actrices, un texto dramático e hilarante, un teatro de escala humana como ningún otro y un amor infinito por el escenario, con o sin premios o titulares. "Ellas se quieren tanto!"

Cuatro mujeres. Cuatro hermamas. Cuatro trayectorias de vida en las que se tejen las historias innombrables que todos hemos tenido en la casa propia. Dolor, mesquindad, fracasos, amores y amoríos, inconsistencias, ingratitud, ingenuidad, formación tradicional, destrucción de sueños, todo en una misma historia que cumple con ese maravilloso rol del teatro: llevarnos a vivir otras existencias.

Actuada y dirigida con dignidad, la pieza produce de todo: carcajadas, impotencia, revisión de las conciencias. La ocasión de una muerte, la de la madre-tronco de la familia, obliga al encuentro de cuarto hermanas distintas, chocantes y que se aman a su singular modo.
La trama vincula prejuicios, barreras sociales, educación tradicional, temperamentos puntillosos en un sazón de ironía, hilaridad y sarcasmos que arrebatan al público.
No importa que Las Máscaras sea un teatro pequeño. Será pequeño solo en cuanto al tamaño físico. Es un espacio inmenso, directo, de calor humano y que vuelve a declarar que el milagro del teatro se hace posible y bienvenido. No se la pierdan.

Calidad interpretativa enorme en local pequeño
Cuatro excelentes actrices aceptan su desafío: encarnar vidas que no son las propias, estremecer a quienes se acomodan en las 48 localidades que tiene el Teatro Las Máscaras, para desgarrar ó hacer reir.

Grace Moore, una artista intensa y sensitiva, logra uno de los mejores parlamentos cuando declara su condición sexual a sus otras tres hermanas, que durante años obviaron tocar el tema a fondo. Una actuación para ser tomada muy seriamente en cuenta.

Patricia Muñoz se transforma en el eje dramático de la pieza "Nosotras que nos queremos tanto", escrita por............, cuando ocurre la muerte de la madre de las cuatro hermanas y se produce el reencuentro de todas, cuyas vidas ciertamente habían tomado caminos y temperamentos distintos.

Dolly Martínez, vetenara del teatro del Club Arroyo Hondo, saca partido histriónico a su personaje (Reyna), impactando al público con su gracia y sus golpes escénicos. Marisol Marión Landais, (Luisa) cumple en desmasía su rol como parte de una dinámica familiar de desigualdades, fracasos, divorcios, separaciones y acontecimientos que se juntan todos en torno al cadaver invisible de la madre y la subsecuente repartición de los bienes de la heredad.