SE HA CONVERTIDO EN UNA SÓLIDA OPCIÓN DE ENTRETENIMIENTO EN LA CAPITAL
SANTO DOMINGO.- Hace ocho años Germana Quintana y Lidia Ariza ojeaban las páginas de LISTÍN DIARIO cuando se toparon con el anuncio de alquiler de una antigua casa de la Zona Colonial. De inmediato buscaron la ayuda de algunos amigos y se inventaron los fondos que no tenían para rentarla. “Todo teatrista sueña con tener su propio espacio. Nosotras, que nos reunimos hace 25 años en estos menesteres teatrales, dimos muchos tumbos antes de llegar aquí y aquí nos pretendemos quedar”, afirma Ariza.
La primera actriz recuerda que durante el 2000 en Las Máscaras sólo se impartían clases de actuación y cursos de lectura de noticias para televisión. Poco a poco, con la ayuda de un grupo de amigos -que aportaron el telón, las tablas del escenario, la pintura y algunas butacas- las fundadoras fueron creando las condiciones que permitieron abrir las puertas de la salita el 9 de marzo del 2001. Hasta la fecha, sus tablas han acogido unas 80 obras de teatro y su cartelera nunca ha estado vacía.
La sala de Teatro Las Máscaras es “la mejor de la bolita del mundo”. Así lo asegura Lidia Ariza segundos antes de salpicar el acogedor e íntimo lugar con un poco de magia y fantasía. Al instante las luces se apagan y cuando se vuelven a encender aparecen sobre el escenario los artistas que cuentan cada viernes, cada sábado, y cada domingo del año, una historia en la que el público es el protagonista.
Éste es el espacio teatral más activo de toda la República.
Las obras que aquí se ponen en escena, por lo regular, consiguen sobrepasar las cien funciones. Con el primer montaje (Las locas del bingo) Las Máscaras estableció un récord nacional de 235 presentaciones ininterrumpidas.
Su historia es la de un sueño compartido por dos grandes artistas de las tablas nacionales.
El equipo
En Las Máscaras se trabaja en equipo. Desde que Lidia Ariza termina su papel de actriz, baja del escenario a cumplir otras funciones. Quien fuera la estrella de la noche comienza a limpiar la sala y a organizar los asientos porque al otro día continúan las presentaciones o hay que impartir clases. Ariza también trabaja en las relaciones públicas y mantiene un contacto directo con el público a través del correo electrónico y la página de Internet teatrolasmascaras.net.do.
Doña Germana Quintana es la directora escénica, a veces la dramaturga, y siempre la técnico de iluminación y sonido. Alicia García vende las boletas, recibe al público, ayuda con la limpieza, y sobre todo, realiza una de las labores más importantes y esperadas por el auditorio: prepara y vende los deliciosos platanitos fritos y un jugo de chinola que ya es famoso entre los visitantes. Ariza dice que algunas personas que visitan la sala por primera vez preguntan primero por los platanitos que por la obra. Las picaderas criollas de Alicia se venden en el intermedio de cada obra.
Vivir del teatro
Vivir del teatro no es fácil en un país como este. Eso lo saben todos los actores que salen de la Escuela de Bellas Artes y no encuentran propuestas de trabajo. Existen muy pocas salas oficiales, y presentarse en una de ellas requiere de una costosa producción. Y hay quienes dicen que “ésta es una nación sin cultura de teatro, que eso nunca será rentable aquí”. Por estas y otras razones algunos teatristas han tenido que construir sus propios escenarios.
Tal es el caso de Las Máscaras. Surge con el fin de convertirse en un espacio con un discurso libre y dinámico, que sea atractivo al público en general y que no tenga las frustrantes limitaciones de tiempo que impiden madurar los trabajos dramáticos.
Su ejemplo ha servido de motivación para que otros grupos, como Teatro Guloya y Teatro Luna, construyeran sus propios escenarios.
“La mejor sala de la bolita del mundo”, como la llama Lidia Ariza, se ha convertido en la opción de muchos dominicanos y dominicanas que, hambrientos de cultura, acuden a ella para encontrarse con la magia que produce el teatro.
“Lo que más nos satisface es que la gente ha hecho de la sala su espacio. Tenemos amigos que han visto todas las obras que se han presentado en nuestro escenario”, afirma la actriz que ha tenido que olvidarse de sus trabajos como comunicadora social para dedicarse a tiempo completo a su proyecto de vida. Las Máscaras está ubicado en la calle Arzobispo Portes #56 , en la Zona Colonial, y este próximo viernes estrenará un nuevo trabajo, la divertida comedia “Locamente embarazada”. Para allá vamos.
LOS ARTISTAS
Los artistas que trabajan en Las Máscaras están entre los mejores del país. Lidia Ariza formó parte de la Compañía Nacional de Teatro y ha recibido varios reconocimientos internacionales. José Manuel Rodríguez fue nominado como mejor actor en los Premios Casandra 2008. Trabaja como actor de cine, de telenovelas y es comediante.
La dos veces ganadora del Casandra, Niurka Mota, también forma parte de la carta de actores de Las Máscaras. Sus interpretaciones han recibido el visto bueno de la crítica nacional. El conocido actor Exmin Carvajal y hasta el ex director Nacional de Drama, Basilio Nova, han trabajado sobre las tablas de la salita de la Arzobispo Portes #56.
Doña Germana Quintana, una de las figuras más prominentes del quehacer teatral dominicano, dirige personalmente la mayoría de las obras que son puestas en su teatro. El sólo hecho de que un trabajo escénico lleve su firma es suficiente para asegurar la calidad del mismo.
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